lunes, 18 de octubre de 2010

EL ÁREA MOTRIZ


Esta área está relacionada con la habilidad para moverse y desplazarse, permitiendo al niño tomar contacto con aquello que le rodea, y estas habilidades se desarrollan muy rápido durante los primeros años de vida, pues el crecimiento y desarrollo del niño es acelerado, en comparación con cualquier otra etapa.
El área motriz también comprende la coordinación entre lo que se ve y lo que se toca, que lo hace capaz de tomar los objetos con los dedos, pintar, dibujar, manipular, etc. Para desarrollar esta área es necesario dejar al niño tocar, explorar e incluso llevarse a la boca lo que ve, permitir que manipule pero supervisandolo para evitar cualquier peligro. 
El desarrollo del niño ocurre en forma secuencial y  progresiva. La dirección que sigue el desarrollo motor es de arriba a abajo, es decir primero controla la cabeza, luego controlará el tronco, y continua hacia los pies; así como del centro del cuerpo hacia afuera, primero controla los hombros, luego controlará los brazos y al final la función de los dedos de la mano. El desarrollo del movimiento se divide en dos partes denominadas motor grueso y motor fino.

1.- DESARROLLO MOTOR GRUESO:

El área motora gruesa tiene que ver con el desarrollo del movimiento corporal de los segmentos gruesos de su cuerpo: cabeza, brazos y piernas; también los cambios de posición del cuerpo y la capacidad de mantener el equilibrio. La primera capacidad que el niño debe desarrollar es sostener la cabeza, después sentarse sin apoyo, mas tarde equilibrarse en sus cuatro extremidades al gatear y por último, alrededor del año de edad, pararse y caminar. Como ven, el desarrollo cumple un orden inevitable que no debe ser forzado, y va desde la cabeza hacia los pies.
La capacidad de caminar por ejemplo, es una respuesta a una serie de conductas dirigidas a vencer la fuerza de gravedad, de ahí la importancia de brindarle al niño la oportunidad de ejercitar sus posibilidades de movimiento en cada etapa de su vida para ir dominándolas, de otro modo no habrá tal respuesta por falta de estímulo y estaremos preguntándonos porque mi pequeño aun no camina, sabiendo que la mayor parte del día no le ofrecemos oportunidades para el desarrollo de sus músculos y el dominio del espacio.  
Trabajar contra la fuerza de gravedad requiere de esfuerzo, por lo que el niño fácilmente se fatiga y muchas veces se niega, de ahí que se escucha “mi hijo es flojo para gatear, mejor lo cargo” o “no quiere caminar, lo llevaremos en coche”,si bien es cierto no se debe exceder las posibilidades de un pequeño, es bueno darle a diario un tiempo para ejercitarlo en este sentido. 

2.- DESARROLLO MOTOR FINO:
El área  motora fina se relaciona con los movimientos coordinados entre ojos y manos, el desarrollo motor fino comienza en los primeros meses cuando el bebe descubre sus manos y poco a poco a través de experimentar y trabajar con ellas, podrá empezar a darle un mejor manejo.
Al dejarle juguetes a su alcance el bebe tratará de dirigirse a ellos y agarrarlos, así logra coordinar la vista con la mano, luego intentará agarrar dichos objetos con toda la palma de la mano. Es por esto que inicialmente necesita objetos grandes y livianos, a medida que vaya dominando su coordinación le iremos ofreciendo objetos para que  tenga que usar sus dos manos, y cada vez vaya independizando más sus dedos.
Al año la motricidad fina se va perfeccionando, agarra objetos con facilidad y utiliza los dedos disociados, intenta garabatear en una hoja, pasa páginas gruesas, tira y levanta objetos, lo que significa que su coordinación se aproxima cada vez más a la del un adulto, pues los movimientos de insertar, apretar, soltar y lanzar objetos se afinan.  Ya quiere dirigir por ejemplo la cuchara a su boca, el cepillo a su cabello,  el teléfono a su oído, etc .
En la educación inicial existen dos aspectos importantes en la motricidad fina: la coordinación viso-motriz, que es la coordinación mano-ojo, pie-ojo; y la coordinación grafo-motora que implica la coordinación de los segmentos superiores: brazo, mano y dedos, que se van ejercitando diariamente hasta lograr una adecuada independencia segmentaria que permita el control de sus trazos.

¿Cómo estimularlos?

Recordemos que debemos respetar los ritmos de aprendizaje del niño, y verificar que no interfiera la sesión con las horas de alimentación o descanso.

  • Podemos estimularlo a través del juego, en un mismo ambiente y por un breve espacio motivándolo a continuar con alegría y halagándolo ante el esfuerzo y el logro. De esta actitud inicial dependerá que el niño disfrute de la estimulación y el juego.
  • A través de las actividades de motricidad gruesa se pueden detectar problemas  como: pie plano, piernas arqueadas, problemas en las caderas, etc que siendo advertidos a tiempo, deben derivarse al especialista para un adecuado manejo de la situación.
  • El gateo fortalece el cuerpo del niño y su actividad cerebral, cuando sea más grande el gateo ayudará a caminar, correr, saltar,etc  porque obtendrá mejor dominio del espacio y adquiere un mayor equilibrio.
  • Utiliza los rollos(almohadas cilíndricas) para iniciar al niño en la posición de gateo, manteniéndolo debajo de la barriga de manera que él pueda colocar las manos y las rodillas en posición adecuada, primero se balanceará sin poder avanzar, así se irá fortaleciendo hasta que puedas quitarle el rollo y ofrecerle algún juguete llamativo a corta distancia de él que pueda alcanzarlos al gatear, hasta es posible que intente desplazarse  primero hacia atrás, pronto logrará la dirección que necesita, ayúdalo con paciencia.
  • Colócale trozos de alimento, para que pueda explorar sabores y ejercitar la prensión, por ejemplo, ofrécele un trozo de zanahoria cuando inicie la dentición, su textura calma la picazón de las encías y provee de vitaminas, recuerda que no deben ser trozos pequeños. Si tu hijo ya come de todo, coloca trozos de pan, brocolí, queso, etc para ganar doblemente con el ejercicio de la mano y la exploración de sabores.
  • Ofrécele frascos con tapas, él intentará abrir y cerrar varias veces los frascos, juega con los colores y tamaños, para que pueda asociarlos, luego cuando este más grande puedes brindarle granos para que utilice los dedos y llene los frascos.
  • Estimula sus logros con cariño y frases de alago, de otro modo no se motivará a seguir aprendiendo, si estás cansada(o) no lo intentes, la fatiga no es la actitud que requiere un niño y termina siendo la autora de la impaciencia y tensión que lo llenará de temores y le impedirá responder adecuadamente.

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